Acompañando la Siembra de Quinua
Perú no solo ofrece maravillas arqueológicas como Machu Picchu, sino también experiencias vivas y auténticas que conectan al viajero con la raíz cultural del país. Este blog reúne dos vivencias complementarias e inolvidables: acompañar a campesinos en la siembra de quinua en los Andes y caminar la mítica Ruta de las 7 Lagunas del Ausangate, una de las travesías más impresionantes de la región de Cusco.
La siembra de quinua no es solo una actividad agrícola. Es un ritual ancestral que conecta al ser humano con la Pachamama (Madre Tierra), guiado por el calendario agrícola andino y los saberes milenarios de los campesinos. Combinar esta experiencia con un trekking entre lagunas glaciares color esmeralda, aguas termales y montañas sagradas, da como resultado una inmersión cultural y espiritual única.
¿Cómo llegar al Ausangate y a la comunidad de Pacchanta?
Para comenzar esta experiencia, el punto de partida es la ciudad de Cusco. Desde allí, se toma un transporte por carretera hacia el pueblo de Tinki (aproximadamente 3 horas), y desde ahí un desvío hasta la comunidad de Pacchanta, ubicada a 4.300 m s.n.m., a los pies del Ausangate.
El camino atraviesa valles, quebradas y aldeas andinas que parecen detenidas en el tiempo. Una vez en Pacchanta, se puede pernoctar en alojamientos rústicos gestionados por familias locales o hacer camping junto a las aguas termales.
Clima y mejor temporada para visitar
El clima en la zona del Ausangate es frío durante todo el año, con temperaturas que oscilan entre los 0 °C por la noche y hasta 15 °C durante el día. La mejor época para visitar es en la temporada seca, de abril a noviembre, cuando hay menos lluvias y los caminos están firmes.
Durante la temporada de lluvias (diciembre a marzo), los senderos se vuelven resbalosos y puede haber nieve en los tramos altos. Si deseas participar en la siembra de quinua, el mejor momento es entre octubre y diciembre, dependiendo de las lluvias y del calendario agrícola de la comunidad.
Turismo vivencial: sembrando quinua con campesinos andinos
Un ritual de vida
La siembra de quinua es mucho más que enterrar semillas. Es una ceremonia de gratitud y esperanza. Antes de iniciar, se realiza un “pago a la tierra”, donde se ofrendan hojas de coca, chicha, flores y alimentos a la Pachamama, pidiendo buenas cosechas y protección.
Tú, como visitante, puedes participar directamente en cada paso: desde preparar la tierra, sembrar, y compartir los alimentos tradicionales que se cocinan en grupo, como la pachamanca, una forma ancestral de cocción bajo tierra.
Qué incluye esta experiencia
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Bienvenida ritual con música y danzas.
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Participación activa en la siembra.
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Intercambio cultural con la comunidad.
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Degustación de platos típicos.
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Demostración de tejidos y tintes naturales.
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Posibilidad de comprar artesanía directamente a los productores.
Trekking a las 7 Lagunas del Ausangate
Desde la misma comunidad de Pacchanta se inicia el famoso trekking de un día hacia las 7 lagunas glaciares. Es una ruta circular de 10 a 12 km, con una duración de entre 4 y 6 horas, dependiendo del ritmo y la aclimatación del visitante.
Las 7 lagunas (con significado cultural)
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Pucacocha: laguna rojiza, rica en hierro, rodeada de formaciones rocosas imponentes.
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Alqacocha: turquesa intensa, ideal para fotografía de reflejos.
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Otorongo Macho y Hembra: dos lagunas contiguas, según leyendas locales, representan la dualidad masculina y femenina de la naturaleza.
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Azulcocha: azul oscuro profundo, misteriosa y sagrada.
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Qomercocha: de aguas verdosas, símbolo de fertilidad.
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Patacocha: menos conocida, pero rodeada de aves altoandinas.
Fauna y flora en el camino
Durante la caminata es común observar:
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Llamas y alpacas pastando libremente.
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Vizcachas (roedores andinos parecidos a conejos).
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Aves como el pato andino, huallata (ganso andino), y con suerte, algún cóndor.
Gastronomía local
La comida en Pacchanta es una joya de la tradición andina:
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Pachamanca: carnes y tubérculos cocinados bajo tierra con piedras calientes.
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Quinua guisada con queso andino.
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Sopas energéticas como la patasca.
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Infusiones de hierbas altoandinas, como la muña, que ayuda a la digestión y aclimatación.
Aguas termales de Pacchanta
Después de la caminata, nada mejor que relajarse en las aguas termales de Pacchanta, con temperaturas entre 38 y 44 °C. Sus aguas sulfurosas tienen propiedades curativas para la piel, el reumatismo y la fatiga muscular. El ingreso cuesta entre 5 y 10 soles, dependiendo del turno.
Hospedaje recomendado
En Pacchanta no hay hoteles lujosos, pero sí hospedajes rurales comunitarios que ofrecen:
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Camas limpias y abrigadas.
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Desayuno tradicional.
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Vistas a las montañas.
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Experiencia de vida local.
También puedes acampar, alquilar equipo o coordinar con una agencia local para un servicio más completo.
Precios aproximados por actividad
Actividad | Precio Referencial |
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Tour guiado a 7 lagunas (desde Cusco) | S/120 a S/200 |
Entrada a las lagunas | S/10 (nacional) / S/20 (extranjero) |
Baños termales | S/5 a S/10 |
Hospedaje rural por noche | S/30 a S/50 |
Alimentación casera | S/10 a S/20 por comida |
Participación en siembra (con almuerzo incluido) | S/80 a S/100 |
Alquiler de caballo | S/80 a S/90 (ida y vuelta) |
Guía local por día | S/60 a S/100 |
Se recomienda llevar efectivo en soles.
Consejos prácticos para el viajero
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Aclimatarse bien en Cusco (al menos 2 días).
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Llevar ropa abrigadora, impermeable, gorro, guantes, bloqueador solar y bastones de trekking.
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Hidratarse constantemente y llevar pastillas para el mal de altura.
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Contratar un guía local acreditado para conocer la cosmovisión andina.
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Participar con respeto y mente abierta en las actividades culturales.
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Llevar snacks energéticos y agua reutilizable.
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Comprar artesanía local para apoyar la economía de la comunidad.
Conclusión
Este viaje no es para el turista apurado ni para el que solo busca fotos. Es para el viajero que quiere sentir, aprender y formar parte. Sembrar quinua junto a campesinos andinos, aprender su historia y cultura, y luego caminar entre lagunas milenarias, bajo la mirada del nevado Ausangate, es una de las experiencias más profundas, humanas y transformadoras que se pueden vivir en Perú.